Sublime

Sublime
(Danza de la porcelana temperamental)

miércoles, 9 de septiembre de 2009

Sublime (Danza de la porcelana temperamental)

Princesa imperfecta que trasciende mares,
acuarelas borrosas y veloces danzan,
como sumergida, lenta se expresa.

La música cual titiritero la domina,
hipnotizada fluye al compás,
como llama que calcina el escenario,
por su cuerpo brota un Cello,
y de su piel de porcelana que se blande...

Gira regando melancolías,
por instantes son silencios,
y pasos de cautela...
En otras flamea y se enarbola,
estallando colores candentes,
que boquiabren a la audiencia...

Y sus manos y sus piernas, y sus hombros,
se entremezclan con la obra,
atando nudos en gargantas,
que desglosan en sollozos...

Cúlmine, se eleva voraz y trágica,
las notas se suicidan en el aire,
y equilibrando sus vaivenes,
se detiene, ilustre y sutil...

entre aplausos de fuego,
vuelve a sonreir...


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martes, 3 de marzo de 2009

TOCO TU BOCA...

Toco tu boca, con un dedo toco el borde de tu boca,
voy dibujándola como si saliera de mi mano,
como si por primera vez tu boca se entreabriera,
y me basta cerrar los ojos para deshacerlo todo y recomenzar,
hago nacer cada vez la boca que deseo, la boca que
mi mano elige y te dibuja en la cara, una boca elegida entre todas,
con soberana libertad elegida por mí para dibujarla
con mi mano por tu cara, y que por un azar que no busco
comprender coincide exactamente con tu boca que sonríe
por debajo de la que mi mano te dibuja.



Me miras, de cerca me miras, cada vez más de cerca y
entonces jugamos al cíclope, nos miramos cada vez más
de cerca y los ojos se agrandan, se acercan entre sí,
se superponen y los cíclopes se miran, respirando confundidos,
las bocas se encuentran y luchan tibiamente,
mordiéndose con los labios, apoyando apenas la lengua en los dientes,
jugando en sus recintos donde un aire pesado va y
viene con un perfume viejo y un silencio. Entonces
mis manos buscan hundirse en tu pelo, acariciar lentamente
la profundidad de tu pelo mientras nos besamos como si
tuviéramos la boca llena de flores o de peces,
de movimientos vivos, de fragancia oscura.
Y si nos mordemos el dolor es dulce,
y si nos ahogamos en un breve y terrible absorber simultáneo del aliento,
esa instantánea muerte es bella.
Y hay una sola saliva y un solo sabor a fruta madura,
y yo te siento temblar contra mí como una luna en el agua.

martes, 10 de febrero de 2009

Vacíos

Al mar más profundo vi secarse,
al cielo más puro atormentarse,
al verde más intenso vi quemarse,
y al alma más viva vi quebrarse,
quebrarse...

No hay fresas ya en ese estanque,
no hay dulces aguas frescas,
las gargantas siguen secas,
tu ausencia anida tan cerca,
y en la agonía,
tan distantes tus deseos...

Vi mi alma estancarse,
en el recuerdo de tu escencia,
y como viejo reloj la vi quedarse,
inmovilizarse...

Vi la muerte en un linaje,
la vi llegando en su carruaje,
mientras todo se marchita,
la sangre se hiela,
vi su guadaña muy de cerca...

Pero nunca vi tus ojos sincerarse,
nunca vi tu lengua arrepentirse,
jamás vi tu escencia,
alejarse más allá de las caretas,

No se que será de tus vacíos...


Propuesta

No sé quien lo tiene, pero de seguro alguien
lo arrojó a un cajón esperando el momento.
Luego de la acción, la reacción.
Un súbito estrépito que arranca
toda vibración vital de la faz terrestre.
Imagina tal poder en un cajón,
aguardando, a gatas, ése momento.
Cada ser, cada rincón, cada hijo,
cada emoción, cada corazón, cada razón,
cada idea, cada fracción,
cada tentación...

...cada cajón.


viernes, 6 de febrero de 2009

Satia llora lunas...

Satia llora lunas en febrero. Satia llora, pues no haya mariposas de sal.
Vela despierta por un enjambre colorido, por una danza para su vientre cansío.
Satia derrama monedas color plata, cada partida de un cielo,
de un sol entristecido.
No encuentra caminito, no tiene un pedacito, no consigue norte, ni faro alguno.
Satia llora porque piensa, sola en una costa,
en el momento de sus sueños. Ve una costa lejana mientras naufraga, sola y ciega,
con su moneda de plata. Las pisadas en la arena, imagina,
son de un hombre juvenil, bohemio... las reimprime con su paso, día a día allí,
donde sus lágrimas todas, mueren.
Satia llora lunas todo el año. Las ha llorado todas menos una.
Satia embriaga su alma con ilusiones en el dia. De noche malgasta sus velas
leyendo estrellas, renovando credos. Satia llora lunas en abriles
de follajes, abrazada a sus veleros en la playa.
Satia llora lunas, otra vez sin consuelo,
buscando danzas para su vientre cansío...